
“La cultura es el aprovechamiento social del conocimiento.” (Gabriel García Márquez)
Guayubín, municipio de la provincia de Montecristi, en la Línea Noroeste, jugó un rol protagónico en las batallas libradas por los patriotas tras la proclamación de la República, el 27 de febrero de 1844, luego de la liberación de 22 años del yugo haitiano, con el objetivo de preservar la Independencia Nacional.
Además, en el ámbito de las artes y la cultura, ha realizado importantes aportes a la dominicanidad. Asimismo, posee profundas raíces sustentadas en costumbres y tradiciones que forjan su propia identidad.
Desde su fundación, en el año 1606, cuando fue bautizado como San Lorenzo de Guayubín, su población ha permanecido aferrada a sus valores. Con ese propósito, cada año celebra sus tradicionales fiestas patronales.
Historia de las patronales
(Por Edgar Álvarez)
La historia de las Fiestas Patronales de San Lorenzo de Guayubín: una tradición que fortalece la identidad del municipio.
Las Fiestas Patronales de San Lorenzo de Guayubín representan una de las tradiciones culturales y religiosas más importantes del municipio. Se celebran cada año en honor a San Lorenzo, patrono de la comunidad, cuya festividad se conmemora del 1 al 10 de agosto.
Estos festejos combinan actos religiosos, como novenas, misas y procesiones, con actividades populares que incluyen presentaciones artísticas, eventos deportivos, juegos tradicionales y diversas expresiones culturales que reúnen a familias, residentes y visitantes.
Con el paso de los años, las patronales se han convertido en un símbolo de identidad para Guayubín, promoviendo la convivencia comunitaria, la fe y el rescate de las tradiciones que forman parte de la historia del municipio, fundado en 1606 y conocido oficialmente como San Lorenzo de Guayubín.
Edgar Álvarez: periodista ejemplar
Aprovechamos la celebración de las Fiestas Patronales de Guayubín para exaltar las virtudes de Edgar Álvarez, un joven y excepcional profesional de la comunicación social, quien fundamenta el ejercicio periodístico en la veracidad, la objetividad, el humanismo y la imparcialidad.
Es un puente entre la comunidad y las instituciones del Estado, ya que relata los problemas que afectan a las familias y presenta alternativas que contribuyen a su solución.
Magíster en Comunicación Corporativa, locutor y profesional de una brillante trayectoria construida desde su pueblo natal, Edgar Álvarez constituye un ejemplo para las nuevas generaciones. Asume su misión con amor, vocación de servicio y un firme compromiso social; por ello, se ha convertido en una voz defensora de los derechos fundamentales de los ciudadanos.
En su labor refleja una profunda vocación humanista al reconocer y valorar las cualidades de profesionales, líderes comunitarios y de todas las personas que influyen en el crecimiento de la sociedad y el bienestar colectivo. Su ejercicio periodístico dignifica la profesión y enaltece el verdadero sentido del periodismo al servicio de la comunidad.

