24 Oct 2026, Sáb

INFOTEP y el desarrollo del talento humano



La formación técnico profesional consti­tuye un instrumento esencial para el desarrollo económico y social de un país. Su capacidad para preparar traba­jadores cualificados, responder a las necesidades del mercado laboral y ampliar las oportunidades de superación convierte esta actividad en una prioridad para la República Dominicana. En ese contexto, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), al cumplir 46 años de trayectoria operativa, representa una institución de importancia estratégica para el progreso ­nacional.

Desde el inicio de sus operaciones en 1982, bajo el marco legal de la Ley núm. 116 de 1980, el INFOTEP ha desarrollado un modelo de cooperación entre el Estado, los empleadores y los trabajadores. Esta estructura tripartita favorece el diálogo entre secto­res con responsabilidades distintas, pero con un interés común: fortalecer las competencias profesionales de la población y contri­buir a la productividad de la economía.

La participación de estos tres actores consti­tuye uno de los principales valores del modelo institucional. El Estado vincula la formación con las prioridades del desarrollo; las empresas identifican las capacidades que requiere la actividad productiva, y los trabajadores encuentran oportunidades para mejo­rar sus conocimientos, ampliar sus posibilidades de inserción laboral y avanzar profesionalmente.

Sin embargo, la evolución del mercado laboral exige una actualización permanente de los programas formativos. La transformación tecnológica, la automatización y las nuevas competencias demandadas por las empresas requieren una oferta educativa flexible, pertinente y accesible. Mantener esa capacidad de adaptación es fundamental para que la formación técnico profesional continúe respondiendo a las necesidades de la sociedad.

En esa dirección, resulta conveniente ­fortalecer la articulación entre los centros de formación y los sectores productivos, ­ampliar las oportunidades de capacitación para jóvenes y adultos, y evaluar los resultados de los programas en términos de ­empleabilidad, productividad y desarrollo de competencias. La formación técnica debe contribuir, además, a reducir las brechas de acceso al empleo digno y favorecer una ­distribución más amplia de las oportuni­da­des de progreso.

A 46 años de su trayectoria, el INFOTEP tiene ante sí la oportunidad de consolidar su experiencia, profundizar la cooperación ­tripartita y anticiparse a las transformaciones del trabajo. La continuidad institucional, acompañada de innovación, calidad y evalua­ción de resultados, permitirá fortalecer su contribución al bienestar colectivo.

Invertir en el talento humano es invertir en el futuro de la nación. Por ello, el fortaleci­miento del INFOTEP debe asumirse como una responsabilidad compartida entre el Estado, las empresas y los trabajadores, en beneficio de una economía más productiva y una sociedad con mayores oportunidades de desarrollo.

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