
Comunitarios, ecologistas y ambientalistas, acompañados de sacerdotes, desafiaron las lluvias, temprano en la mañana de este miércoles, y participaron en la tercera “Gran Marcha Vehicular”, encabezada por el padre Nino Ramos, en rechazo rotundo a los proyectos de explotación minera en la Cordillera Septentrional.
La marcha-caravana partió desde la avenida Circunvalación Norte y la marginal hacia la autopista Duarte, recorriendo varios kilómetros hasta entrar a la ciudad de Santiago, con banderas y pancartas con mensajes de rechazo a la actividad minera en la citada cordillera.
Los participantes recorrieron puntos estratégicos de la ciudad de Santiago para visibilizar la causa y exigir que la zona sea declarada libre de minería de forma definitiva
El padre Nino Ramos sostuvo que continuarán realizando movilizaciones pacíficas y nunció que regresarán a las calles el martes 24 de marzo y el miércoles 22 de abril, reiterando que “la Cordillera Septentrional no se negocia”.
Indicó que permanecerán en pie de lucha hasta que las autoridades entreguen una certificación por escrito que anule la concesión de exploración otorgada y confirme que no continúan las actividades exploratorias en el área.
También pidió al Congreso Nacional de la República Dominicana para que declare la Cordillera Septentrional como patrimonio natural, libre de exploración minera y de la sustracción de materiales.
En tanto que los participantes afirmaron que mantendrán su lucha en defensa del medioambiente y los recursos naturales de la cordillera. Alertaron a las autoridades y a la opinión pública sobre el riesgo ecológico que representan estas intervenciones para los recursos hídricos y la biodiversidad de la zona norte del país.
Dijeron que la Cordillera Septentrional es el pulmón de nuestra región y no permitiremos que sea sacrificada por intereses mineros, expresaron representantes del movimiento.
La tercera “Gran Marcha Vehicular”, en defensa de la vida, del agua, del medio ambiente y las futuras generaciones, estuvo custodiada por unidades por miembros de la Policía Nacional y se desarrolló de manera pacífica.

