
- Ing. Conrado Asencio | domingo, 22 marzo 2026
Lo que actualmente se conoce como “el ensanche Libertad” fue originalmente conocido como el ensanche Benefactor, originado para levantar unas casas para ofrecérselas a unas viudas de parte de Trujillo. En el terreno donde se iniciaron las viviendas no contaba con redes del acueducto y no llegaba el agua por tuberías, y en consecuencia, Rafael Leónidas Trujillo, dictador de país para ese entonces, dispuso la ampliación del acueducto que estaba bajo el control del Ayuntamiento, tanto a esta área como a otras zonas pero, al morir en el año 1961, cuando no se había finalizado las ampliaciones del acueducto fue paralizado, y al arribar al poder presidencial Juan Bosch dispuso la continuación del acueducto. Actualmente, el ensanche Libertad es un área totalmente consolidada donde residen miles de familias.
Reiteramos que a la muerte de Trujillo, las ciudades, incluyendo a Santiago, crecieron al extremo de multiplicar el área urbana que tenía la ciudad antes de la muerte de Trujillo. Hasta ese entonces, la población rural ocupaba alrededor del 80 por ciento de la población del país y el restante 20 por ciento residía en las ciudades.
Hoy en día podemos decir que se ha invertido la acepción anterior, ya que, la población urbana ronda hasta más del 80 por ciento en muchas de las grandes ciudades del país, las cuales fueron creciendo de forma gigantesca, incrementando enormemente su superficie en unos cuantos años y todavía en este siglo 21, siguen creciendo. Todo esto contribuye a la necesidad de mejorar, colocar nuevas redes e incrementar la producción de agua potable llevándola por nuevas redes a todo el territorio urbano y hasta a algunos otros.
Desde el 1963 hasta el 1965, el Estado estuvo presidido por un gobierno conocido como el Triunvirato, el cual había asumido el control del país luego del Golpe de Estado que saco a Juan Bosch del poder, gobierno donde se realizaron obras para el mejoramiento del agua.
No recordamos y teníamos varios años de graduados como profesionales de la ingeniería y arquitectura y también desconcertantes ya que desconociamos obra alguna relacionada con el mejoramiento o ampliación de las redes del acueducto durante el gobierno del Triunvirato, el cual se caracterizó por su inestabilidad y consecuentemente fueron años tristes para Santiago.
Al arribar Joaquín Balaguer al poder en el año 1966, encontró un país debastado producto de enfrentamientos entre facciones dominicanas, sin los recursos necesarios para pagar los a los empleados del gobierno, los cuales fueron pagados por instituciones internacionales y si no estamos equivocados fue el BID pero, solo pocos meses después, alrededor de dos o tres meses, el gobierno presidido y controlado por Balaguer, contaba con los recursos para pagar a todos sus empleados por lo que desestimó la ayuda que se les otorgaba al país para el pago de su empleomanía y de otras obras que ya contemplaba ejecutar.

