8 Abr 2026, Mié
Redacción

Maricela Ortiz


Defendamos con ímpetu el Evangelio


  • Maricela Ortiz | martes, 10 marzo 2026

El diseño de enfrenta­miento y defensa del evangelio lo encontra­mos en los testimonios y vivencias de Jesús el Cristo, los apóstoles y discípulos, siempre enfren­taron a los enemigos del evangelio y al sistema religioso con las Escrituras, solo con la verdad del evangelio podemos encarar con valentía y arrojo aquellos que pervierten el evangelio de Cristo.

Enfrentamos manifestaciones del reino de las tinieblas, enemigos del reino que buscan distorsionar el propósito eterno de Dios en Cristo. Hemos visto desde los tiempos de Juan el Bautista ataques de las tinieblas y del sistema religioso, levantamiento de falsos maestros, es decir, un sistema diabólico que busca hacer desertar, cansar, ­confundir y abrumar los creyen­tes que profesan y predican a Cristo.

“Desde los días en que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino del cielo ha venido avanzando con fuerza, y gente violenta lo está atacando”. Mateo 11:12 NTV

También, leamos esta versión TLA: “»Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él”.

“Solo la gente valiente y decidida logra formar parte de él”. Usted y yo somos esos valientes, los que estamos decididos a ­enfrentar con la Palabra a esos que perturban y pervierten el evangelio. 

La clave está en confrontarlos con las Escrituras, no se trata de pelear ni crear contiendas, más bien, es defender el evangelio con el mismo ímpetu que ellos violentan el reino de los cielos; igual nosotros atacaremos con la Palabra con la misma violencia que ellos pervierten el evangelio. 

Usemos las Escrituras que es nuestro arsenal para combatir ante esta guerra de violentos que se levantan en contra del reino de Dios. No callaremos, no estaremos silenciados. Lo más importante es que estamos en Cristo y Dios nos respalda y nos ha equipado. 

“porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destruc­ción de fortalezas, derri­bando argumentos y toda altivez que se levanta contra el cono­cimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,” 2 Corintios 10:4-5

No se trata de pelear, ni de refutar, tampoco de objetar ni ­estar a la defensiva, no, solo es exhortar con el “Escrito está” ante los eventos. Tenemos la profe­cía más segura, la Palabra. 

Los insumos de guerra son usados en una batalla, por tanto, los insumos de guerra espiritual es la Palabra de Dios, así de ­sencillo. 

Ella misma es poderosa, es espada, es segura, es funcional, es verdadera, redarguye, corrige, es más cortante que una espada, es poderosa para la destrucción de fortaleza, libera, es lámpara y lumbrera a nuestros caminos. 

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