
“La estrategia es un patron en una corriente de decisiones.” (Henry Mintzberg)
Las diferencias entre las cúpulas de los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Fuerza del Pueblo se afianzan cada día más, debido a que se trata de socavar las estructuras, a través del reclutamiento de dirigentes y miembros de esas agrupaciones.
Ese proceso implica que se registra una Guerra declarada entre las dos entidades opositoras, ya que líderes peledeístas acusan a los fuercitas y pueblitasde sonsacar a dirigentes y miembros para que pasen a ese partido y lo mismo dicen los segudiores de Leonel Fernández contra los morados.
Todo esto permite establecer que sería muy difícil una alianza entre los dos partidos opositores para enfrentar al PRM en las elecciones del 2028 y desplazarlo del poder.
Cada fin de semana Leonel Fernández Reyna juramenta en Fuerza del Pueblo a quienes renuncian del PLD, cuya práctica se ejecuta en varias localidades del país.
El pasado fin de semana la situación cambió, en vista de que el excandidato presidencial del PLD, Abel Martínez Durán, se trasladó a la comunidad de Hato del Yaque y juramentó en ese partido a decenas de miembros que dimitieron de Fuerza del Pueblo.
Además, Danilo Medina Sánchez, expresidente de la República y presidente del PLD, mantiene una posición errada y muestra de eso se expresó cuando estableció que en esa entidad no se aliará con nadie y que solo está a la espera que de otros decidan respaldarlo. La soberbia y la arrogancia no son buenas consejeras en política, sobre todo, cuando se lucha contra un poderoso para desplazarlo del poder.
Se trata de un grave error de quienes dirigen a las citadas agrupaciones, porque en vez de propiciar una sólida unidad para enfrentar al gobernante Partido Revolucionario Moderno, atizan una fragmentación que le perjudicará en las urnas y favorecerá a los perremeístas.
A esa estrategia equivoda, es nuestra apreciación, los peledeístas y fuercitas deben reflexionar y entender que lo más importante es auspiciar la union de los opositores y crear una estructura vigorosa, porque solo de ese modo podrán enfrentar con éxitos en las urbanas a quienes están en el poder y que cuentan con muchos recursos, con el objetivo obtener resultados satisfactorios en los próximos comicios.
Los opositores están obligados a reorientar su estrategia y asumir un plan eficaz en la consecución del poder o de lo contrario permanecerán distante del mismo por muucho tiempo, que no quepa la menor dura.

