El escenario geopolítico de Medio Oriente constituye uno de los entramados más complejos de la historia contemporánea. Lejos de responder a una lógica simple, el conflicto que involucra a Irán, Israel, Estados Unidos y diversas naciones árabes se articula sobre factores históricos, religiosos, políticos y estratégicos acumulados durante décadas. Un punto de inflexión decisivo se sitúa en 1979, con la Revolución Islámica en Irán, que transformó el equilibrio regional. Desde entonces, Irán adoptó una postura contraria a Occidente y al Estado de Israel, proyectando su influencia mediante alianzas y apoyos indirectos en distintos escenarios. Este giro instauró una lógica de confrontación ideológica que aún persiste. A esta dimensión se suma la fractura histórica entre chiitas y suníes, cuya expresión contemporánea se …

