23 Sep 2026, Mié

La abstención electoral, un desafío para la democracia



La abstención electoral constituye un desa­fío importante para la democracia dominicana y merece atención de los actores del sistema político y electoral. Un estu­dio sobre este fenómeno, presentado por la Junta Central Electoral (JCE), aporta elementos que deben ser analizados.

La abstención ocurre cuando ciudadanos con derecho al voto no acuden a las urnas. Sus causas pueden ser diversas: circunstancias perso­nales, dificultades para participar, desinterés o desencanto con los partidos, los candi­da­tos y las propuestas electorales. No debe interpretarse automáticamente como protesta, aunque en determinados casos exprese incon­for­midad política.

De acuerdo con los hallazgos de la investigación, una parte de quienes no votan cuestiona candidatos que no logran persuadirlos, promesas que consideran incumplidas, prácticas clientelistas y modalidades de campaña que perciben como agotadas. Estos factores deben propiciar una reflexión seria en las organizaciones políticas y entre quienes aspiran a representar a la ciuda­danía.

Más que limitarse a observar las cifras de participación, corresponde analizar las razones que explican la decisión de una parte del electorado de no acudir a las urnas. La recuperación de la confianza ciudadana es uno de los principales desafíos. Los partidos y candidatos tienen la responsabilidad de formular propuestas realis­tas, explicar cómo ejecutarlas y mantener coherencia con sus compromisos.

Al mismo tiempo, las instituciones públicas deben contribuir a generar resultados que respon­dan a necesidades esenciales de la población, como trabajo, salud, educación y ­alimentación. La confianza también se fortalece cuando las instituciones funcionan y rinden cuentas.

El estudio, desarrollado por especialistas del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), a través de su Centro de Asesoría y Promo­ción Electoral (CAPEL), y dado a conocer por la Junta Central Electoral, aporta elemen­tos para comprender un fenómeno que merece estudio y acciones sostenidas.

Si determinados factores de la abstención se repiten en distintos períodos electorales, sería necesario asumir el fenómeno más allá de una coyuntura específica. Esto implica estudiar sus causas y diseñar respuestas que fortalezcan la confianza institucional y el sufragio.

La democracia no se agota en la participa­ción electoral. También requiere instituciones confiables, respeto a las normas, libertad de ­expresión, rendición de cuentas y ciudadanía ­responsable. La participación en las urnas consti­tuye una expresión de la vida democrá­tica.

Combatir la abstención no debe plantearse como una meta numérica. El propósito debe ser crear condiciones para que el voto sea percibido como instrumento efectivo de participación. Esa tarea corresponde a partidos, organismos electo­rales, instituciones públicas, organizaciones ­sociales, medios y ciudadanía.

La República Dominicana tiene la oportuni­dad de examinar con serenidad los niveles de abstención. Escuchar las razones de quienes se mantienen al margen, mejorar el debate público, fortalecer la confianza institucional y responder con hechos a las expectativas ciudadanas contri­buirá a consolidar la democracia.

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