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29/07/2026 00:00 | Actualizado a 29/07/2026 00:00
La Escuela Ana Eduviges Salcedo De León figura entre los centros educativos de Santiago que cuentan con aulas inclusivas para atender a estudiantes con necesidades educativas especiales.
Desde el pasado año, el plantel ofrece este espacio especializado, donde actualmente reciben atención 15 niños con diagnósticos previamente emitidos por profesionales de la salud.
La directora del centro, Miguelina Aybar, explicó que el ingreso al aula inclusiva no depende únicamente de la observación de los docentes, sino que requiere un diagnóstico realizado por un especialista y posteriormente validado por la psicóloga del plantel.
“No porque un maestro diga que un niño tiene una condición se envía al aula inclusiva. Primero debe existir un diagnóstico de un profesional habilitado”, indicó.
Señaló que, aunque algunos estudiantes llegan al centro con un diagnóstico previo, en otros casos son los maestros quienes detectan comportamientos que podrían estar asociados a alguna condición del neurodesarrollo.
Cuando esto ocurre, el docente comunica sus observaciones al departamento de orientación y a la familia, a la que se le recomienda acudir a un profesional de la salud para una evaluación.
Una vez el estudiante cuenta con el diagnóstico correspondiente, el equipo de orientación del centro determina si reúne las condiciones para ingresar al aula inclusiva.
La directora explicó que estos estudiantes cuentan con dos maestras y una psicóloga. Las docentes planifican actividades diferenciadas según las edades, mientras que los estudiantes participan en algunas actividades junto al resto de la comunidad educativa, como el comedor escolar.
La directora explicó que, además del trabajo académico, el centro dispone de un espacio de regulación emocional para asistir a los estudiantes que presentan alguna crisis durante la jornada escolar.
“Cuando un niño entra en crisis se lleva a ese espacio hasta que logra tranquilizarse y luego regresa nuevamente al aula”, explicó.
Una de las necesidades que presentan y esperan que se incorpore este año, es un maestro de educación física para atender exclusivamente a estos estudiantes y poder usar a su favor la energía de los niños.
En cuanto a la participación de las familias, explicó que los padres o tutores mantienen una comunicación constante con el centro y deben entregar y retirar personalmente a los estudiantes, como parte del protocolo de seguridad implementado para estos casos.
Aunque el plantel dispone de un segundo espacio destinado a la inclusión, este aún no ha podido habilitarse debido a la necesidad de más personal especializado y un equipamiento adecuado para atender a los estudiantes.
Listín Diario registró que la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) confirmó que, en la mayoría de los casos, son los docentes quienes identifican por primera vez señales de posibles trastornos del neurodesarrollo en estudiantes, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno del espectro autista (TEA) y otras condiciones que afectan el aprendizaje.
Especialistas.
Las declaraciones de los presidentes de seccionales de ADP, respaldan el reciente reportaje publicado por Listín Diario, en el que especialistas señalaron que un número creciente de familias busca atención profesional para niños con este tipo de condiciones.
Miguel Jorge, presidente de la ADP en Santiago, explicó que los maestros son quienes pasan mayor tiempo con los estudiantes durante el proceso de enseñanza, lo que les permite detectar conductas que se apartan de lo habitual

